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Manuel Widow se incorporó recientemente al Depósito Central de Valores (DCV) como Gerente de Finanzas, aportando una
trayectoria de más de 20 años

Con experiencia en banca, energía y empresas de alcance internacional, llega al DCV en un momento de consolidación y evolución de su rol dentro del sistema financiero chileno, marcado por la transformación tecnológica, el crecimiento de nuevos servicios y el fortalecimiento de su infraestructura operativa.

En esta entrevista, Manuel comparte su recorrido profesional, las motivaciones que lo trajeron al DCV y los principales desafíos que identifica para esta nueva etapa.

¿Cómo fueron tus primeros pasos profesionales?

Al salir de la universidad comencé trabajando en banca, en el área de riesgo de crédito. Fue mi primer acercamiento al sistema financiero y una experiencia formativa. Luego pasé por distintas empresas y sectores, lo que me permitió ir encontrando con mayor claridad dónde podía aportar mejor. Probé áreas como marketing y luego planificación, control de gestión y finanzas, donde me sentí mucho más cómodo.

Tu carrera combina distintos sectores ¿Qué te aportó esa diversidad?

Trabajar en industrias distintas me permitió ampliar la mirada y combinar lo estratégico con lo operativo. Pasé por energía, consumo masivo y servicios financieros, lo que fortaleció mi experiencia en planificación, control de gestión, tesorería y reportes bajo estándares internacionales.

Tu etapa en Banco Security fue especialmente relevante ¿Qué aprendizajes destacarías?

Fue una etapa muy formativa. Impulsamos una transformación del área de planificación y control de gestión, con una mirada transversal y con foco en la toma de decisiones. También fue muy relevante el trabajo en gestión de capital, buscando vincular los riesgos, el negocio y el uso del capital más allá del cumplimiento normativo.

¿Por qué decidiste dejar la banca y qué te hizo mirar al DCV?

Llevaba un tiempo cuestionándome si quería seguir el camino de las empresas financieras tradicionales. El DCV me atrajo porque, si bien es parte del sistema financiero, no es una empresa financiera. Es una empresa de servicios que cumple un rol estructural para el mercado y que, además, está permanentemente buscando cómo mejorar y hacer cosas nuevas.

Desde fuera, muchas veces el DCV se percibe solo como un custodio ¿Cómo fue el contraste al llegar?

El contraste es grande. Desde fuera uno ve al DCV como una gran “caja fuerte”, pero me he dado cuenta de que es mucho más que un custodio. Desde dentro se entiende la complejidad y la criticidad del rol que cumple. Cuando todo funciona bien, nadie se da cuenta, pero basta que algo falle para dimensionar lo esencial que es. El DCV, en su rol de custodio de valores, es como el aire, invisible cuando está, pero crítico cuando falta.

¿Cuáles fueron tus primeras impresiones al integrarte al equipo?

Muy positivas. He encontrado personas con gran disposición, alto compromiso y mucha autonomía. Hay un muy buen ambiente de trabajo y equipos sólidos, tanto en términos técnicos como humanos.

¿Cuáles son los principales desafíos que ves en tu rol?

El primero es dar continuidad al funcionamiento diario, que es crítico. Luego, fortalecer procesos transversales como la gestión de proyectos, dado que es en una organización con fuerte componente tecnológico. También veo oportunidades en el desarrollo de modelos de costeo, asignación de capital ajustado por riesgo, y reducción manualidades que consumen tiempo y agregan riesgo.

¿Qué tipo de liderazgo buscas imprimir en el área de Finanzas?

Me interesa mantener el buen clima que ya existe, potenciar la autonomía y darle mayor visibilidad al aporte del área. Finanzas puede y debe ser un actor relevante en la estrategia, apoyando con información de calidad y evaluaciones sólidas para la toma de decisiones.