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Con éxito se realizó la primera jornada operación completa desde el sitio de recuperación ante desastres (SRAD), ubicado a más de mil kilómetros de Santiago, validando la capacidad para mantener la continuidad operativa de los servicios del DCV ante eventuales contingencias.
El ejercicio, que involucró a todos los clientes y FMIs conectadas al DCV, permitió operar de manera íntegra y sin degradación del servicio. Durante la jornada, el tiempo promedio de respuesta por transacción fue de 0,36 segundos, con una latencia de sólo 17 milisegundos en el enlace primario hacia el sitio.
Más allá de la infraestructura tecnológica, cabe destacar que, durante los últimos años, el DCV ha estado en constante transformación y desarrollo, poniendo énfasis en construir una cultura de resiliencia compartida entre sus equipos, e incorporando prácticas de mejora continua, metodologías ágiles y entrenamientos conjuntos con clientes y aliados estratégicos. Este enfoque busca que, la resiliencia no sea un atributo técnico, sino una forma de trabajo que permee a toda la organización.

Gracias a esa mirada integral, la empresa ha logrado fortalecer su capacidad de adaptación ante escenarios complejos, minimizando riesgos y reforzando la estabilidad de los servicios que sustentan al mercado financiero chileno. Esto, también ha permitido avanzar para estar en línea con estándares internacionales, consolidando al DCV como un referente regional en gestión tecnológica y continuidad operativa.
El sitio de recuperación ante desastres —ubicado a más de mil kilómetros de Santiago— está alojado en un datacenter Tier III, con altos estándares de seguridad, autonomía energética, refrigeración controlada y disponibilidad. El proyecto implicó seis ejercicios previos, dos de ellos con participación directa de los clientes, lo que permitió ajustar protocolos y garantizar una operación fluida durante la habilitación final de la jornada, que se realizó en octubre recién pasado.

“La gran noticia es que fuimos capaces de operar un día completo desde un sitio alternativo fuera de Santiago, sin que los clientes percibieran diferencia alguna en la calidad del servicio. Este logro es el resultado final de años de preparación y trabajo conjunto entre distintas áreas”, destaca Guillermo Toro, gerente de Tecnología y Ciberseguridad del DCV.
Este avance se enmarca en la estrategia de resiliencia tecnológica del DCV, que busca fortalecer la operatividad y seguridad del mercado financiero chileno frente a escenarios de creciente complejidad tecnológica y ciberamenazas.

El próximo desafío que el equipo del DCV tiene en mente, es la evaluación de la arquitectura de sus centros de procesamiento de datos (CPD), con el objetivo de incorporar nuevas configuraciones que refuercen sus capacidades ante nuevos tipos de eventos cibernéticos o de infraestructura.
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